
Dada la coyuntura que vivimos actualmente, es de vital importancia hacer referencia a las situaciones que se suscitan en el entorno familiar tanto en la familia nuclear como extensa.
Empecemos por tener en cuenta que la dinámica y, por consiguiente los roles familiares han cambiado, de ahí la importancia, organización y paciencia que los padres de familia que deben manejar de manera constante y sistemática.
Es así como se debe tener en cuenta las edades cronológicas, madurativas, los intereses, las capacidades y habilidades de cada quien. No se trata de hacer un horario riguroso, pero sí se debe planear una organización diaria, respetando los espacios de cada quien, poniendo límites claros y viables.
Al estar la familia reunida, es importante la actitud positiva y afable que se asuma para que haya una motivación y no una imposición, es decir tener claro la comunicación verbal y no verbal que estamos trasmitiendo a cada uno de los integrantes.
Es necesario que las dinámicas sean atractivas para los niños, se hagan cumplir y se vele porque éstas se desarrollen de manera agradable, ya que esto contribuirá a la solidez del vínculo familiar, al desarrollo de habilidades y los procesos madurativos de hábitos y rutinas, que son la base de la autonomía, responsabilidad y tolerancia a la frustración. Hay que estar alertas que no todo, todo el tiempo tiene que ser agradable, de ahí la participación de los papás para trabajarles con un apoyo reflexivo y evitar que la responsabilidad se deje de cumplir. Y de tranquilizarse cuando los niños dicen “estoy aburrido”, la creatividad intrínseca es de gran importancia y necesaria en cada etapa de desarrollo.
Para todo lo anterior, es importante, contar anécdotas que hagan referencia al comportamiento o situación que se quiere enfatizar. Y el psicólogo Seligman lo dice “el niño la emoción y el adulto la palabra”; esto ayudará a que se haga un proceso de autorregulación y conocimiento de emociones y sentimientos.
También habrá momentos de ocio que son necesarios y como se dijo anteriormente se deben respetar y afrontar, de tal manera, que si el niño se aburre encuentre una solución.
Habrá que propender espacios en que el niño haga lo que quiera para favorecer la creatividad y el diálogo, aprovechando la reflexión a través de la verbalización permitiendo que de sus razones, pues esto es la base del desarrollo del pensamiento crítico.
Es importante, que el niño vea que hay normas establecidas, las apropie y las cumpla. En caso contrario, debe aprender a asumir consecuencias.
Una postura de ejemplo permanente, constante y coherente es una herramienta imprescindible para que los papás puedan exigir ya que nadie da de lo que no tiene.
Para concluir estas situaciones comportamentales de confinamiento, es relevante recordar que la socialización de estas dinámicas se da inicialmente en la casa para posteriormente aplicarlas y vivenciarlas en el Jardín Infantil y colegio.
Ahora es importante poner en practica que es necesario:
- Darle responsabilidades a los niños de acuerdo a la edad, estas deben ser personales y que involucren al sistema familiar.
- Poner en practica la verbalización de las emociones según las situaciones que sucedan en el diario vivir.
- Tratar de no compararse con las familias cercanas sobre su estilo de rutinas y hábitos, esto puede generar ansiedad que no es adecuada.
- Cada uno de los integrantes de la familia debe tener un espacio de ocio, trabajo y recreación que debe ser respetado por los demás.
Autora: María Angela Tovar
Psicóloga Clínica Familiar
Directora del Jardín Infantil Retozos
www.retozos.edu.co
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